La dureza de una mirada acostumbrada
a que su rol es tragar injusticia
entre un mundo ciego
que trata a los verdaderos hijos de la tierra
como basura que sacudirse de sus gordas panzas.
¿Cómo se sobrevive a tanta
injusticia sostenida?
¿Con qué ojos sostener el rumbo adelante
ante la violación constante a la dignidad y belleza del ser
y a su plenitud en la libertad y la justicia?
¿Cuál será el clamor capaz de cambiar el rumbo
de nuestra historia ácida y desangrada?
¿Cuánto más piensa demorarse la victoria del amor
a la tribu humana, a la tierra y todos sus pobladores?
¿Cómo no llorar lágrimas como ríos o lluvias amazónicas
ante este atentado constante contra los derechos humanos
que se ha convertido en la fuerza que hace girar los países?
Cuándo...cuándo...para cuándo el clamor.
Fotograma de la película "Diarios de motocicleta".
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